Les vencimos

1º Bachillerato Educación Física

Lección 15 · Criterio 2.2 · Situaciones motrices

Cooperación y reajuste

1º Bachillerato Educación Física · Decreto 40/2022 CyL · criterio 2.2

Hoja 1 · Objetivos

Objetivos

  1. Analizar el resultado del grupo con hechos, no con culpas.
  2. Proponer un reajuste colectivo y probarlo en un desafío cooperativo.
  3. Sostener que el error del grupo no se carga a una persona.

Hoja 2 · Explicación

El resultado es del grupo aunque una mano haya soltado

Cooperar es resolver un problema que no sale bien si cada cual va a lo suyo. Hay un objetivo común, unas limitaciones que el docente fija ese día y un resultado que se mira juntos. El criterio 2.2 pide esa resolución en situaciones de cooperación: no basta con «nos llevamos bien». Hay que ver qué ocurrió y cambiar el plan.

Esta lección no trae un reglamento de ningún deporte cooperativo ni una puntuación oficial. El desafío es el que os propongan en clase —transportar un objeto ligero, cruzar una zona marcada, construir una figura con material estable— o uno que podáis describir sin poner a nadie en riesgo. Lo que se entrena aquí es el análisis y el reajuste.

Hecho, interpretación y persona

Un hecho se puede señalar: «el aro tocó el suelo cuando giramos», «dos personas hablaron a la vez y nadie oyó el alto», «el grupo aceleró en el último tercio». Una interpretación ya añade causa: «giramos sin avisar». Una etiqueta ataca a alguien: «siempre lo estropea», «no vale para esto». El análisis colectivo se queda en hechos y, como máximo, en una interpretación compartida. La etiqueta se descarta aunque sea en broma.

Que una mano haya sido la última en soltar no convierte el fallo en suyo. El ritmo, el aviso, el agarre y la prisa son del sistema. Si el grupo solo cambia a esa persona de sitio para esconderla, no ha reajustado: ha buscado un culpable y ha dejado el plan igual.

Análisis colectivo: el mismo relato

Después del intento, el grupo para. Antes de repetir, construye un relato corto que todos puedan repetir. Tres preguntas bastan. ¿Qué se veía? ¿Qué habíamos decidido hacer? ¿En qué momento el resultado se separó de esa decisión? Quien no participó en la acción también mira: a veces ve el hueco que quien carga no ve. Hablar por turnos evita que la voz más alta escriba la historia.

No se vota «quién fue». Si hay dos versiones, se describen las dos y se elige qué dato es comprobable en el siguiente intento. Inventar un marcador («vamos perdiendo 3 a 1 contra el otro grupo») no ayuda si el docente no ha puesto esa comparación. El resultado que importa es el del propio desafío: se logró, se logró a medias, no se logró.

Del resultado compartido a un reajuste Cuatro pasos: resultado del grupo, hechos, un reajuste y nuevo intento. Una cruz sobre la etiqueta a una persona. Resultado del grupo Hechos sin etiqueta Un reajuste del plan Nuevo intento No es un paso del análisis: «fue culpa de…» Nombrar a una persona cierra el reajuste antes de empezar.
El grupo avanza de izquierda a derecha. La culpa no es una casilla: es un atasco.

Reajuste: una palanca del plan

Reajustar es cambiar una decisión del grupo para el siguiente intento. Palancas típicas, sin ser una lista cerrada: avisar antes de girar; bajar el ritmo; repartir de nuevo quién mira el suelo y quién mira el frente; acordar una palabra de alto que obliga a parar a todo el mundo. No se cambian a la vez la formación, el objeto, el camino y los roles: luego nadie sabe qué mejoró el resultado.

El reajuste se dice en una frase que el grupo puede repetir. «Avisamos antes de cada giro» es comprobable. «Vamos a esforzarnos más» no lo es: no se ve. Si el segundo intento sale peor, no se busca al traidor: se vuelve al hecho y se prueba otra palanca, o se pide al docente que aclare la norma de hoy.

Desafíos cooperativos sin reglamento inventado

Un desafío cooperativo de aula tiene objetivo común y restricción clara. Ejemplos de tipo, no de norma oficial: trasladar un balón o un aro ligero entre varios sin que toque el suelo, dentro de una zona; recorrer una línea del patio de modo que nadie se quede descolgado a propósito; montar y desmontar un circuito de conos con un orden que el grupo escribe antes. La restricción exacta —si se puede hablar, cuántas personas tocan el objeto, dónde está la línea— la dice el profesorado ese día. Si no la recuerdas, preguntas. No la completes de memoria.

Cooperar no es obedecer al más rápido. Si una parte del grupo llega y la otra no entra en el objetivo, el resultado del desafío no está conseguido, aunque alguien haya «ganado» su trozo. Tampoco es proteger escondiendo el error: describir el fallo con respeto es cooperar. Burlarse no lo es.

El error no se carga a una persona

Cargar el error es útil solo para quien quiere un final rápido. El precio es alto: esa persona deja de aportar datos, el resto no cambia su conducta y el siguiente intento repite el mismo hueco. En Bachillerato se nota en la frase. «Se soltó por la izquierda cuando aceleramos» deja el sistema a la vista. «La has vuelto a liar» lo cierra.

Si alguien se hace daño o dice que para, el desafío se detiene entero. No se negocia el stop para salvar el intento. No se carga a un compañero a hombros, no se hacen pirámides ni se tapan ojos salvo que el docente haya preparado esa tarea con una seguridad concreta. El material inestable no es un reto de valentía.

Mismo fallo, dos lecturas del grupo Arriba, una flecha señala a una sola figura. Abajo, el grupo mira el objeto y una palabra de aviso. No hay puntuación. A. Lectura que no reajusta «fue esta» B. Lectura que sí puede reajustar objeto palabra de aviso antes del giro
Las figuras no son alumnos reales. En A se señala a alguien. En B el grupo mira la tarea y acuerda un aviso.

Hoja 3 · Ejemplos resueltos

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1. El aro que toca el suelo

Cuatro personas transportan un aro ligero. Al girar, el aro baja y toca el suelo. Alguien dice el nombre de Leo en voz alta.

  1. Parar y bajar el nombre. El intento ha terminado. La frase con nombre se retira: no es un hecho, es una etiqueta.
  2. Hecho compartido. «Tocó el suelo en el giro. Nadie dijo que íbamos a girar. El ritmo había subido.» Los cuatro pueden repetir esa frase.
  3. Un reajuste. Eligen solo esto: quien va delante dice «giro» y el grupo no gira hasta oírlo. No cambian de personas ni de objeto.
  4. Segundo intento y mirada. Si vuelve a tocar, no reabren la culpa. Miran si la palabra se dijo o si el ritmo se les fue otra vez, y cambian esa segunda palanca.

Resultado. El error sigue siendo del grupo. Leo no es el resumen del fallo.

Ejemplo 2. Llegar el primero no es cooperar

En un recorrido del patio, la consigna del docente es que el grupo cruce la zona junto, sin dejar a nadie descolgado a propósito. Vera corre y espera al final con los brazos cruzados. Dos compañeros llegan mucho después, andando.

  1. Nombrar el objetivo. No era llegar antes. Era cruzar como grupo. El resultado no está conseguido.
  2. Hechos, sin insulto. «Una se adelantó. No hubo palabra para esperar. El ritmo no era común.» No hace falta decir que Vera «pasa de todo».
  3. Reajuste comprobable. Acuerdan un ritmo en el que la persona de detrás puede hablar con la de delante. Si se abre un hueco, se para el grupo, no se grita.
  4. Probar. El siguiente cruce se mira así: ¿hubo hueco grande?, ¿se usó la parada? Si alguien no puede seguir por dolor, se para todo y se avisa al docente. No se empuja ni se carga a nadie.

Resultado. El reajuste es de ritmo y de aviso. Nadie se lleva el mérito de haber llegado solo.

Hoja 4 · Práctica segura

Práctica (en clase, con la norma de hoy)

  1. Tras un desafío cooperativo —o, si aún no lo habéis hecho, describe uno que el docente podría plantear con material ligero—, escribe tres hechos que todo el grupo reconocería.
  2. Tacha mentalmente cualquier frase que nombre a una persona como causa única. Sustitúyela por el sistema (aviso, ritmo, rol, espacio).
  3. Formula un reajuste en una frase comprobable. Solo uno.
  4. Di cómo sabréis, en el siguiente intento, si ese reajuste ocurrió de verdad.

Seguridad: objeto ligero y estable, suelo que ya conocéis, sin cargar personas, sin pirámides y sin tapar ojos si no es una tarea preparada. Cualquiera puede parar el grupo. Dolor, mareo o un golpe: se detiene todo. Si parece una emergencia, 112.

Glosario

Comprueba · 4 preguntas

Comprueba

1. El aro cae y una mano fue la última en soltarlo. ¿Qué análisis encaja?

2. ¿Qué reajuste se puede comprobar en el siguiente intento?

3. En un desafío cooperativo de esta lección, el resultado está conseguido cuando…

4. Alguien dice «paro» porque le duele el hombro. ¿Qué hace el grupo?

Cierre

El resultado cooperativo se cuenta con hechos que el grupo puede repetir. El reajuste es una palanca, no un discurso de ganas ni un cambio de todo a la vez. El error no se carga a quien soltó el último. La norma del desafío es la de hoy, dicha por el docente. Si alguien para por dolor, para el grupo.

Reto Profesor

Hechos, no nombres

Describe un desafío cooperativo de clase, o uno posible con material ligero, sin inventar un reglamento ni una puntuación. Escribe tres hechos, la frase que no usarías porque carga el error a una persona, y un solo reajuste comprobable. No pongas nombres reales de compañeros.

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