Lección 16 · Economía, Emprendimiento y Actividad Empresarial · 1º Bachillerato
Del DAFO a una decisión
Qué vas a aprender
El DAFO ordena en cuatro casillas lo que ayuda y lo que estorba, dentro del proyecto y fuera de él. Fortalezas y debilidades son internas. Oportunidades y amenazas son externas. La matriz no es un mural de buenos deseos: sirve para salir con una decisión, no con doce propósitos. El ejemplo sigue siendo la cooperativa imaginaria Madroño, la de las mermeladas en El Bierzo.
Interno o externo, antes que bueno o malo
Lo primero no es si algo gusta. Es si está dentro del proyecto o en el entorno. Dentro: lo que el grupo controla o es, aunque le cueste cambiarlo. La fruta de las socias, el saber cocer, la ruta, el cansancio de la asamblea, la dependencia de una sola conductora. Fuera: lo que ocurriría aunque Madroño no existiera. Una temporada de poca fruta en la comarca, el cierre de una tienda que no es suya, el precio del vidrio en el mercado, la presencia de otros dulces en el mismo estante.
Fortaleza es una ventaja interna que ya existe, no un plan. «Podríamos etiquetar mejor» es un deseo. «Cada tarro sale con fecha de cocción» es una fortaleza, si es verdad en el ejemplo. Debilidad es una limitación interna presente: la ruta la sabe hacer una sola socia. No es una debilidad «que la gente no nos conozca en la capital», porque ese desconocimiento, si se toma en serio, habla del entorno y de un cliente que el modelo ni siquiera eligió.
Oportunidad es una condición externa favorable que el proyecto podría usar. No es la acción de usarla. «Hay tiendas del entorno que ya buscan género de la temporada con fecha» es una oportunidad del ejemplo. «Vamos a hacer un cartel» es una decisión, y ponerla en la casilla de oportunidades llena la matriz de tareas disfrazadas. Amenaza es una condición externa que puede hacer daño: un año seco que deje poca fruta a todas las fincas, o una subida del coste del tarro vacío que el grupo no decide. No es amenaza «somos pocas personas». Eso es debilidad. El mismo hecho no puede estar en dos casillas para abultar el cuadro.
La matriz, con las casillas en su sitio
Madroño, casilla por casilla
Ejemplo de clase
Fortalezas. La fruta es de las socias, y el tarro lo dice con fecha. La ruta es corta y los encargos se conocen antes de salir. El grupo decide el sabor de la semana en asamblea, así que no compite a ciegas por el mismo fuego. Nada de esto es un premio externo. Es cómo está hecho el proyecto en el ejemplo.
Debilidades. La ruta depende de una socia. Si esa semana no puede conducir, el canal se para aunque la mermelada esté tapada. El trabajo de cocer y etiquetar cabe en pocas manos y en la temporada, no en un calendario inventado. El tiempo de asamblea es real y a veces aplaza una decisión pequeña. Son límites de dentro.
Oportunidades. En el ejemplo, las tiendas de pueblos cercanos ya dejan sitio a género de la temporada cuando lleva fecha y el pedido no es enorme. Existe un punto de recogida posible porque el local de cocción está en la comarca, no porque se vaya a alquilar otro. No se afirma cuántas tiendas hay ni cuánto venden. Se afirma el tipo de condición externa que el modelo podría usar.
Amenazas. Un año de poca fruta en la comarca deja a las socias sin materia, y no es una torpeza del grupo. Si el vidrio o la energía se encarecen, el coste unitario sube sin que la asamblea lo haya elegido. Si una tienda deja de encargar, el canal pierde un tramo. También es amenaza que en el mismo estante haya dulce anónimo más barato: no hace falta una cifra de cuota de mercado para reconocer que la comparación existirá.
De cuatro casillas a una decisión
Una matriz que no cambia nada es un adorno. La decisión sale de cruzar dos casillas, no de prometer que se van a mejorar las cuatro. En Madroño, la cruce útil es esta: la debilidad «una sola persona sabe la ruta» se vuelve grave justo porque la amenaza «la tienda deja de encargar si un día no llegas» es creíble, y porque la oportunidad de esas tiendas solo existe si el canal se cumple. La fortaleza de la fecha no salva un jueves sin reparto.
La decisión del ejemplo, una sola: antes de aceptar una tienda más, otra socia aprende la misma ruta y hace el reparto de un ensayo. No es «crecer». Es proteger el canal que ya justifica el modelo. Otras cruces quedarían para otro momento. Usar la fortaleza de la fecha para que la tienda entienda la diferencia con el dulce anónimo es comunicación, y puede ser la siguiente decisión, no un paquete de diez. Si el DAFO produce una lista de deseos, se ha usado como mural. Si produce una renuncia —no crecer hasta que la ruta tenga relevo—, se ha usado como análisis.
Al escribir el tuyo, cada frase debe poder responder «¿esto ya es así, dentro?» o «¿esto está en el entorno, aunque nosotros no actuemos?». Si la frase empieza por «deberíamos», sácala de la matriz y mírala después, como candidata a decisión, no como oportunidad.
Escribe en esta lección
El DAFO de la cooperativa del ejemplo
Haz el DAFO de Madroño, la cooperativa imaginaria de mermeladas de El Bierzo que aparece en esta lección. No inventes otra empresa ni uses cifras de ventas. En unas 170 palabras escribe dos fortalezas, dos debilidades, dos oportunidades y dos amenazas, cada una en su fila: dentro o fuera. Cierra con una sola decisión obtenida al cruzar dos casillas, y di qué renuncia incluye. Si una frase empieza por «deberíamos», no la dejes dentro de la matriz.