Les vencimos

1º Bachillerato Educación Física

Lección 04 · Criterio 1.3 · Vida activa

Alimentación y rutinas saludables

1º Bachillerato Educación Física · Decreto 40/2022 CyL · criterio 1.3

Hoja 1 · Objetivos

Objetivos

  1. Explicar qué hace equilibrada a la comida de un día: variedad a lo largo del tiempo, no un alimento estrella ni una prohibición.
  2. Situar la hidratación alrededor de la práctica, con el agua como bebida de base, sin recetas de mililitros.
  3. Rechazar las dietas milagro y cualquier pauta de esta lección que pretenda recetar calorías.

Hoja 2 · Explicación

Comer y beber para poder moverte

El criterio 1.3 une la práctica física con lo que comes y bebes el resto del día. No eres un motor al que se le echa un suplemento antes del examen de resistencia. Eres una persona que estudia, duerme, come y, además, sigue un programa. Si la comida falla de forma repetida, el programa se siente: falta de energía a media sesión, mareo, o la tentación de «compensar» con una norma rara encontrada en una red social.

Esta lección no te calcula la comida. No hay calorías, ni gramos, ni una báscula como árbitro. Hay criterios para reconocer una comida suficiente y variada, y para no caer en atajos que prometen un cuerpo en pocos días.

Variedad no es un plato perfecto

Una alimentación equilibrada se ve mejor en la semana que en un solo plato fotografiado. A lo largo de los días aparecen verduras y frutas, alimentos que aportan hidratos de forma cotidiana (pan, arroz, pasta, patata, legumbre), fuentes de proteína que ya conoces (legumbre, huevo, lácteos, pescado o carne, según lo que haya en casa) y grasa de uso habitual, como el aceite de oliva en la cocina de aquí. No hace falta que cada comida lleve de todo. Hace falta que no vivas de un solo grupo ni que borres un grupo entero porque alguien lo llamó «el problema».

El desayuno, la comida y la cena —y algo entre horas si pasa mucho rato— son la rutina, no un premio por haber sudado. Saltarse la comida anterior a Educación Física para «ir más ligero» suele salir mal: la sesión se hace cuesta arriba y a veces aparece mareo. Comer tampoco es pegar un atracón justo antes de salir a correr. Deja un margen para que la comida siente; si el horario no lo permite, elige algo sencillo que ya toleres, no un experimento.

Un plato con sitio para varios grupos, sin porcentajes Un círculo dividido en cuatro zonas con nombres de grupos de alimentos. No hay gramos ni porcentajes: la idea es que quepan varios, no una ración prescrita. Verdura y fruta Pan, arroz, patata, legumbre Proteína de verdad Grasa de cocina Esto no es una prescripción No hay porcentajes ni calorías. El dibujo solo recuerda que en la semana caben varios grupos. Quitar un grupo entero no equilibra: empobrece.
El plato enseña variedad. No dice cuántos gramos te tocan: esa cifra no está en esta lección.

La rutina pesa más que el día excepcional

Un menú de celebración no define tu alimentación, igual que un partido no definía tu frecuencia. Lo que cuenta es el patrón: horarios reconocibles, comida hecha de alimentos y no solo de promesas del envase, y agua a mano cuando hay práctica. Dormir con cierta regularidad forma parte de la misma rutina, porque una noche muy mala cambia el esfuerzo del día siguiente; esta lección no te pone una cifra de horas.

Leer la etiqueta sirve para no tragar un eslogan. Si un producto se anuncia como imprescindible para rendir, desconfía: la base sigue siendo la comida de cada día. Los suplementos no son un capítulo de este curso y no se recomiendan aquí como atajo.

Hidratación: sed, agua y el momento de la sesión

La bebida de base es el agua. No hace falta una bebida especial para una clase de Educación Física ni para un paseo. Beber cuando hay sed, y tener agua antes de salir si sabes que no habrá una fuente, cubre la mayoría de las sesiones escolares. En una práctica larga, con calor, tiene sentido beber también en pausas, a sorbos, sin esperar a terminar seco. Al acabar, vuelve a beber si tienes sed.

Una pista personal, no una medición de laboratorio: la orina muy oscura, junto con sed y boca seca, sugiere que te has quedado corto de líquido. No conviertas eso en un concurso de botellas. Tampoco es buena idea forzarte a beber muchísimo de golpe antes de correr: pesa y puede sentar mal. El calor, la ropa y la duración cambian la necesidad; por eso esta lección no dicta mililitros.

Agua antes, durante si la sesión se alarga, y después Tres momentos con una gota. No hay cantidades. Durante solo si la práctica se alarga o hace calor. Antes Si no habrá fuente Durante Si se alarga o hay calor Después Según la sed Sin mililitros. El agua basta para la práctica de clase. Una bebida «de rendimiento» no es obligatoria.
Tres momentos, cero cifras. Beber con sentido no es vaciar una botella de golpe.

Dietas milagro: cómo reconocerlas

Una dieta milagro promete un resultado rápido, culpa a un alimento único o manda quitar grupos enteros «durante unos días». A veces vende un producto, un zumo exclusivo o una lista cerrada. No equilibra: estrecha. Y no encaja con un programa de actividad, porque te deja con menos recursos justo cuando pides al cuerpo que se mueva con regularidad.

Tampoco entra aquí la idea de «quemar» lo comido con un castigo de ejercicio, ni la de no comer para pesar menos antes de una clase. Esas vueltas no son dosificación: son un riesgo. Si alguien te preocupa de verdad por su forma de comer, el camino es hablar con la familia y con un profesional sanitario, no seguir un reto de internet. Esta página no sustituye esa conversación ni receta calorías «para adelgazar» o «para definir».

Cómo encaja con el programa de las lecciones anteriores

En el registro semanal ya anotabas frecuencia, volumen e intensidad. Añade dos frases que no son números: ¿comí de forma reconocible antes de las sesiones? ¿tuve agua? Si la respuesta es no y la sesión salió torcida o con mareo, la reorientación de esa semana puede ser la rutina de comida y bebida, no más minutos de carrera. La OMS sigue hablando de actividad (unos 60 minutos diarios moderados-vigorosos hasta los 17 años; en adultos, 150–300 minutos semanales moderados o 75–150 vigorosos, y fuerza al menos 2 días). No la uses como excusa para inventar un menú con calorías.

Hoja 3 · Ejemplos resueltos

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1. Se salta la comida y se marea en clase

Nuria no come al mediodía porque «así rinde más» en la sesión de la tarde. Al poco de empezar se marea y tiene que sentarse.

  1. Parar. Sale de la práctica, avisa y se sienta. No «termina el ejercicio para que pase». Si el malestar parece una emergencia, 112.
  2. Nombrar la causa probable de la rutina. No es falta de un producto especial: se saltó una comida antes del esfuerzo. Hoy no se reanuda la sesión para comprobarlo.
  3. Reorientar el día siguiente. Come algo habitual con margen antes de Educación Física. No cambia a la vez el volumen del programa: la variable de esta semana es la rutina, no los minutos.
  4. Revisar. Anota si, comiendo, la sesión se sostiene sin mareo. Si el mareo se repite aun comiendo y bebiendo, no es un ajuste de aula: toca contarlo en casa y consultar.

Resultado. El plan no sube de intensidad. La corrección es no llegar en ayunas a la práctica. El mareo manda parar.

Ejemplo 2. Un reto de «cinco días sin pan ni nada de hidratos»

Un compañero reenvía a Marcos una pauta que quita el pan, el arroz, la pasta y la fruta, y promete un cambio visible antes del fin de semana.

  1. Reconocer el patrón. Quita un grupo entero y promete prisa. Es una dieta milagro, aunque no use esa palabra.
  2. Contrastar con el equilibrio. Esos alimentos forman parte de la variedad de la semana. Borrarlos no «limpia» nada que esta lección haya enseñado.
  3. Decidir. Marcos no sigue la pauta ni la completa con un número de calorías sacado de una aplicación. Mantiene comidas reconocibles y el programa de actividad que ya podía sostener.
  4. Si hay presión. No discute el cuerpo del compañero. Puede decir que en clase no se prescriben dietas y, si la insistencia agobia, hablarlo con el profesorado.

Resultado. La pauta se rechaza. No se sustituye por otra lista igual de cerrada «pero sana». Se vuelve a la variedad y al agua.

Hoja 4 · Práctica segura

Práctica (sin cambiar tu comida por un experimento)

  1. Describe la comida del día de ayer en grupos, no en calorías: qué hubo de verdura o fruta, de alimentos como pan, arroz o legumbre, de proteína, y si bebiste agua.
  2. Marca un hueco real antes de tu próxima sesión de práctica: qué puedes comer que ya te siente bien, y dónde estará el agua.
  3. Escribe una frase que usarías para rechazar una dieta que quite un grupo entero o prometa un resultado en pocos días.
  4. No pongas a prueba esa frase dejando de comer. La práctica es de observación y de rutina, no de restricción.

Seguridad: no reduzcas comidas para entrenar, no uses suplementos por tu cuenta y no copies pautas de internet. Dolor o mareo en la práctica: parar. Emergencia: 112. Un problema serio con la comida se habla con la familia y con un profesional, no se resuelve en este cuaderno.

Glosario

Comprueba · 4 preguntas

Comprueba

1. ¿Qué significa aquí «dieta equilibrada»?

2. Un anuncio promete un cambio de cuerpo en cinco días si eliminas un grupo de alimentos. ¿Qué haces con esta lección?

3. ¿Qué encaja con la hidratación que se explica aquí?

4. Nuria se marea en la sesión después de no comer. ¿Qué decisión encaja?

Cierre

Comer variado a lo largo de la semana y beber agua con sentido sostienen el programa. No hay aquí calorías ni mililitros que copiar. Una pauta que prometa prisa o que borre un grupo no se afina: se deja. Si el cuerpo avisa con dolor o mareo, se para.

Reto Profesor

Un día real, sin calorías

Describe un día de diario tuyo: comidas por grupos de alimentos (no por calorías ni gramos), en qué momento bebes agua y cómo encaja con una sesión de práctica. Cierra con una frase que rechace una dieta milagro concreta que hayas visto, sin copiar su lista de prohibiciones como si fuera un plan.

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