Les vencimos

1º Bachillerato Educación Física

Lección 10 · Bloque B · Material y consumo

Material, publicidad y consumo

1º Bachillerato Educación Física · Decreto 40/2022 CyL · bloque B

Hoja 1 · Objetivos

Objetivos

  1. Elegir material por función, seguridad, duración y cuidado, no por el deseo que crea un anuncio.
  2. Analizar un mensaje publicitario separando imagen, promesa y lo que no demuestra.
  3. Decidir si hace falta comprar, cuidar, reparar o compartir lo que el centro ya tiene.

Hoja 2 · Explicación

Lo que sirve no es lo que brilla

En el bloque B, organizar la actividad incluye elegir el material con responsabilidad y mirar la publicidad sin tragarla. Un balón, unas zapatillas o una camiseta son herramientas. La publicidad los convierte en identidad: si no llevas eso, parece que no practicas de verdad. Esta lección no cita marcas ni precios. Un nombre comercial inventado, puesto aquí como si fuera un dato, enseñaría mal. Hablamos de anuncios tipo: lo que prometen, no de una empresa concreta.

Consumir no es solo pagar. También es gastar el material del instituto, tirar lo que aún sirve o pedir a casa un objeto que no cambia la tarea. Elegir con criterio es parte de la práctica, igual que elegir la intensidad en lecciones anteriores.

Función: para qué lo quieres en esta tarea

La primera pregunta no es «¿está de moda?». Es «¿qué tiene que hacer este objeto en la sesión?». Un balón de aula tiene que botar de forma previsible y no perder el aire a los dos pases. Una colchoneta tiene que quedarse quieta y no mostrar el relleno. Una comba tiene que girar sin engancharse. Si el objeto cumple la función, no está «viejo» por ser de otro curso.

Confundir función con aspecto es el primer éxito del anuncio. Un balón descolorido que bota bien sirve. Uno nuevo, resbaladizo y demasiado duro para la edad del grupo puede cumplir peor la tarea. La novedad no es una capacidad física.

Seguridad del objeto, no del eslogan

Antes de usar algo, se mira: costuras abiertas, suelas despegadas, cuerdas deshilachadas, postes que se mueven, redes con alambre suelto, colchonetas que se desplazan. Eso se aparta y se dice. No se «apura» porque el grupo tiene prisa ni porque el anuncio de un producto parecido diga que es irrompible.

La ropa y el calzado que ya usas en clase bastan para las tareas de este curso si están atados, enteros y acordes al suelo. Esta página no te recomienda un modelo ni una gama. Un anuncio que prometa evitar todas las lesiones miente por exceso: ninguna prenda anula un mal apoyo, un suelo mojado o una tarea fuera de tu control. La seguridad sigue estando en la técnica, el espacio y la decisión de parar.

Cuidar, reparar, compartir

Sostenible, aquí, no es una etiqueta verde en una bolsa. Es alargar la vida de lo que ya existe. Inflar el balón en vez de pedir otro. Cerrar la colchoneta para que no se rompa al arrastrarla. No sentarse encima del material que no es asiento. Avisar de una fuga pequeña antes de que el objeto quede inútil. Compartir el lote del centro en vez de que cada persona traiga un duplicado que luego vive en un armario.

Reparar tiene un límite: si la reparación es casera y el objeto sigue siendo peligroso (una cuerda anudada que puede soltarse en un salto, una portería «sujeta» con cinta), no se usa. Se aparta. Comprar puede ser la salida cuando la función ya no existe y el centro no tiene repuesto, y esa decisión no es tuya a solas en clase: pasa por el docente y por quien gestiona el material. Tu análisis sirve para no pedir de más.

Cuatro preguntas antes de querer un material nuevo Una columna de cuatro preguntas: si hace falta para la tarea, si el centro ya lo tiene, si se puede cuidar o reparar, y si el anuncio demuestra la promesa. Solo al final aparece comprar como última caja. 1. ¿Lo exige la tarea de hoy? 2. ¿El centro ya lo tiene y funciona? 3. ¿Se puede cuidar o reparar con seguridad? 4. ¿El anuncio demuestra lo que promete? Si las tres primeras se responden con lo que ya hay, comprar no es el siguiente paso.
Comprar queda el último, y solo si la función ya no existe. El anuncio no salta la cola.

Anatomía de un anuncio

Un anuncio de material o de ropa deportiva suele mezclar cuatro piezas. La imagen: un cuerpo entrenado, un suelo perfecto, nadie sudando de verdad o todo el mundo sonriendo en el esfuerzo máximo. El eslogan: corto, absoluto, fácil de repetir. La promesa: más rendimiento, menos lesiones, pertenencia a un grupo, un cuerpo en pocos días. La prueba ausente: no hay una fuente que puedas leer, o hay un número suelto sin decir de dónde sale.

Si el anuncio usa un porcentaje, un «estudio» o un «expertos dicen» y no puedes ver el estudio, ese dato no entra en tu análisis como hecho. Se anota como «afirmación no comprobada». Esta lección no te da cifras de mercado ni de lesiones evitadas: no las necesita para que aprendas a desmontar el mensaje. Inventarlas sería hacer lo mismo que el anuncio.

Promesas que conviene nombrar

Hay promesas que se repiten aunque cambie el producto. La de urgencia: «solo hoy», «última talla», «todo el mundo ya lo tiene». La de miedo: sin este objeto te lesionas o te quedas fuera. La de cuerpo: el material te cambiará la forma, no la tarea. La de autoridad falsa: un rostro conocido o una bata blanca que no explica nada. La de naturaleza mágica: palabras como científico, inteligente o profesional pegadas a una suela o a una bebida.

Ninguna de esas promesas demuestra función. Puedes disfrutar de un diseño. Eso no es lo mismo que necesitarlo para aprender un pase o para caminar con seguridad. Si el mensaje te hace sentir que tu cuerpo actual no basta para entrar en clase, el anuncio está vendiendo vergüenza, no material. La imagen corporal se trabaja en otra lección; aquí basta con no dejar que un cartel decida tu valor.

Consumo en el instituto

El consumo responsable en Educación Física se ve en gestos pequeños. Apuntas lo que el grupo gasta de verdad (balones que se pinchan por uso brusco, botellas de un solo uso cuando hay fuente, cinta que se tira a medias). Propones una norma de cuidado antes de pedir un repuesto. Distingues lo personal (tu calzado, tu toalla) de lo común (el balón, la colchoneta). Lo personal se elige en casa, con quien corresponda, y no se exhibe como requisito para participar.

Tampoco es responsable el extremo contrario: rechazar todo material «porque consumir es malo» y practicar con un objeto inseguro. El criterio es la función y el daño evitable, no la pose. Un grupo que cuida tres balones practica mejor que un grupo que exige doce y los deja bajo la lluvia.

Piezas de un anuncio y lo que no es un dato Cuatro recuadros: imagen, eslogan, promesa y prueba ausente. La última caja está vacía de cifras a propósito. Imagen cuerpo, suelo, sonrisa de anuncio Eslogan frase absoluta, fácil de repetir Promesa rendir, pertenecer, no lesionarte Prueba no está o no se puede leer Si no hay fuente legible, el número del anuncio se anota como afirmación, no como dato de clase. Esta lección no pone marcas ni porcentajes propios.
Desmontar un anuncio es separar lo que se ve de lo que se demuestra. La caja vacía es parte del análisis.

Hoja 3 · Ejemplos resueltos

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1. «Estos balones ya no valen»

Un grupo quiere balones nuevos porque un anuncio, sin marca que vayamos a repetir, dice que los viejos «no rinden». En el armario hay cuatro balones descoloridos.

  1. Probar la función. Botan, no pierden el aire en un minuto de pases y no tienen cortes. La función de la tarea se cumple.
  2. Separar el anuncio. La promesa es rendimiento. No hay una prueba que el grupo pueda leer. Se anota como afirmación, no como defecto de esos balones.
  3. Decidir cuidado, no compra. Se inflan a la presión que el docente indica con el material del centro, se secan al acabar y no se usan de asiento.
  4. Dejar constancia. El grupo escribe: «no hace falta reponer; hace falta una norma de uso». Si más adelante uno se raja de verdad, se aparta y se avisa.

Resultado. El consumo baja porque la función seguía viva. El anuncio no ha decidido el presupuesto del aula.

Ejemplo 2. El cartel que evita «todas» las lesiones

En una parada del autobús, un cartel de calzado —otra vez sin copiar el nombre— afirma que ese modelo evita todas las lesiones de quien corre.

  1. Nombrar la promesa. Es absoluta: «todas». Una promesa absoluta sobre el cuerpo casi nunca se puede sostener.
  2. Buscar la prueba. No hay fuente en el cartel. No se inventa un porcentaje para rellenar el hueco.
  3. Volver a la tarea escolar. En clase, el riesgo se baja con calzado que ya tienes entero y atado, suelo seco, tarea que controlas y parar si duele. Ningún eslogan sustituye eso.
  4. Decidir la compra. No se concluye que haya que comprarlo ni que esté prohibido tenerlo. Se concluye que el cartel no es un motivo válido.

Resultado. El análisis cabe en cuatro líneas y no necesita la marca. La seguridad sigue siendo una conducta, no un producto.

Hoja 4 · Práctica segura

Práctica (aula, sin compra)

  1. Elige un objeto real del material de clase. Escribe para qué sirve en una tarea concreta y en qué estado está hoy.
  2. Describe un anuncio que hayas visto, sin copiar el nombre comercial. Separa imagen, eslogan, promesa y prueba.
  3. Di si ese anuncio cambia algo de tu objeto del paso 1. Si no aporta una prueba legible, la respuesta es no.
  4. Propón una norma de cuidado o de no compra. No salgas a comprar nada para esta práctica.

Seguridad: no pruebes material roto ni reparaciones caseras en altura o en suspensión. Si al revisar un objeto ves un riesgo, se aparta y se avisa al docente. Si alguien se hace daño, se para. Emergencia: 112.

Glosario

Comprueba · 4 preguntas

Comprueba

1. ¿Cuándo un balón del centro «ya no sirve», según esta lección?

2. Un porcentaje escrito en un anuncio, sin fuente que puedas leer…

3. ¿Qué orden encaja con el consumo responsable de esta lección?

4. Una reparación con cinta en una portería que se mueve…

Cierre

El material se elige por función, seguridad y duración. Cuidar, reparar con criterio y compartir va antes que comprar. Un anuncio se desmonta en imagen, eslogan, promesa y prueba: si la prueba no se puede leer, no es un dato. Esta lección no necesita marcas ni cifras inventadas para llegar a esa conclusión.

Reto Profesor

Análisis sin marca

En el cuadro, analiza un anuncio real de material o ropa deportiva sin escribir el nombre comercial ni inventar números. Separa imagen, eslogan y promesa. Di si hay prueba legible. Después elige un objeto del centro y decide: cuidar, apartar, reparar con seguridad o pedir reposición, con una frase de motivo. No hace falta comprar nada.

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