Les vencimos

1º Bachillerato Educación Física

Lección 09 · Bloque B · Criterio 2.1

Proyecto motor y autogestión

1º Bachillerato Educación Física · Decreto 40/2022 CyL · bloque B · criterio 2.1

Hoja 1 · Objetivos

Objetivos

  1. Escribir un proyecto motor con objetivo, material, higiene, imprevistos y roles, individual o de grupo.
  2. Reconducir el trabajo cuando algo falla, sin cambiar el objetivo a mitad ni cargar la culpa en una sola persona.
  3. Autoevaluar y coevaluar el proceso y el resultado, no solo si «quedó bonito».

Hoja 2 · Explicación

Un proyecto se dirige: no se improvisa el día del examen

El bloque B de este curso trata de organizar y gestionar la actividad física. El criterio 2.1 pide desarrollar proyectos motores —individuales, cooperativos o colaborativos— y reconducir el proceso, con autoevaluación y coevaluación del camino y del resultado. No basta con «hoy jugamos a lo que salga». Un proyecto motor es una práctica con un fin que podéis comprobar, unos medios que de verdad tenéis y unas personas que saben qué les toca.

Autogestión no significa que el grupo haga lo que quiera sin docente. Significa que, dentro del marco de la sesión, decidís el siguiente paso con datos: qué iba a pasar, qué ha pasado y qué cambiáis. El profesorado marca el espacio, el tiempo y la seguridad. El proyecto es vuestro porque lo habéis escrito antes de moveros.

Objetivo: una frase que se puede mirar

El objetivo dice qué queréis conseguir en este proyecto, no quién es el mejor del instituto. Tiene que poder verse. «Pasárnoslo bien» es un deseo, no un objetivo: al final nadie puede demostrar si se cumplió. «En doce minutos, el grupo completa tres vueltas al circuito cooperativo sin que nadie quede esperando más de un turno» sí se puede mirar. También vale un objetivo individual: «esta semana sostengo tres sesiones de movilidad que ya practico en clase, sin añadir carga nueva».

Un buen objetivo cabe en una frase, nombra la tarea y el criterio de éxito, y no insulta a nadie. Si el objetivo solo lo entiende quien lo escribió, el resto del grupo no puede autogestionarlo. Si exige un máximo, una marca personal publicada o un reto grabado, no es un objetivo de esta lección: es un riesgo.

Material: lo que hay, no lo que os gustaría

El material es la lista de lo que el proyecto usa de verdad: balones del centro, conos, colchonetas, cuerdas, el propio cuerpo, un cronómetro del aula, una pista o un pasillo autorizado. Se escribe antes. Si el plan necesita seis balones y el armario tiene tres, el proyecto se rehace, no se «apaña» robando material de otro grupo o saliendo a un espacio que no os han cedido.

Cada pieza tiene un uso y un estado. Antes de empezar, alguien comprueba que no esté roto, húmedo o suelto. Si lo está, se aparta y se avisa. No es un fracaso del proyecto: es parte de la gestión. La lección siguiente mirará con calma la compra y la publicidad; aquí la pregunta es más simple: ¿lo necesitamos para este objetivo y lo tenemos en condiciones?

Higiene: el proyecto también se lava

La higiene no es un anexo moral. Es una condición para que el material compartido se pueda volver a usar. Manos limpias antes de repartir lo que se toca con la cara. No compartir botella. Ropa de práctica que ya usáis en clase, calzado atado, pelo que no tape la vista si la tarea lo pide. Al terminar, el material vuelve seco y en su sitio; el suelo no se queda con cinta, papeles ni botellas.

Si alguien tiene una herida abierta, no se pone de portero de un material que todo el grupo va a tocar hasta cubrirla como indique el docente. Si hay fiebre, vómito o una lesión que duele, esa persona no «aguanta por el equipo»: sale de la tarea y el rol se cubre con el plan de imprevistos. Parar no rompe el proyecto. Esconder un malestar sí puede romper a una persona.

Cinco piezas del proyecto motor Cinco cajas —objetivo, material, higiene, imprevistos y roles— bajan a un rectángulo llamado proyecto. Debajo, autoevaluación y coevaluación vuelven al proyecto. Objetivo Material Higiene Imprevistos Roles Proyecto de esta sesión Autoevaluación Coevaluación el juicio vuelve al proyecto, no se queda en el cumplido
Las cinco piezas entran juntas. Evaluar el proceso y el resultado sirve para reconducir, no para adornar el final.

Imprevistos: el plan B se escribe en frío

Un imprevisto es algo que puede torcer la sesión y que todavía no ha pasado: falta una persona, el patio está mojado, el material previsto está ocupado, el tiempo se acorta, alguien se marea. No es una excusa escrita después. El proyecto nombra dos o tres imprevistos probables y, para cada uno, una respuesta que conserva el objetivo o lo reduce sin abandonarlo.

La respuesta no puede ser «ya veremos». Si llueve y el gimnasio no está libre, el plan B puede ser la misma tarea en un pasillo autorizado, más corta, o una versión sin balón si el balón necesita espacio seco. Si falta quien llevaba el cronómetro, otra persona del rol de apoyo lo cubre: por eso los roles no son de una sola persona imprescindible. Lo que no es un plan B es inventar una prueba máxima «para aprovechar» o salir del recinto del centro.

Roles: que no haya quien solo mira o solo manda

En un proyecto de grupo los roles se nombran y se pueden rotar: quien conduce el tiempo, quien reparte y recoge el material, quien vigila la higiene y el espacio, quien practica la tarea, quien anota si el objetivo se está cumpliendo. Nadie es «el que no vale y sujeta el cono» durante toda la sesión. Ese encargo, si existe, dura un tramo y luego rota.

Un rol no es un privilegio ni un castigo. Quien conduce no insulta ni cambia las normas a mitad. Quien anota no inventa el resultado para quedar bien. Si el proyecto es individual, los roles se encogen pero no desaparecen: tú eres quien practica y quien revisa; el docente sigue siendo el marco de seguridad, no tu secretaría.

Autoevaluación y coevaluación

Autoevaluar es mirar tu parte con el objetivo delante: ¿hice el rol que acepté?, ¿el material volvió a su sitio?, ¿paré cuando tocaba? Coevaluar es decirle al grupo qué del proceso ayudó y qué estorbó, con hechos, no con etiquetas. «Llegaste tarde al relevo y el circuito se paró» es útil. «Pasas de todo» no lo es.

Se evalúan dos cosas, como pide el criterio: el proceso (cómo os organizasteis) y el resultado (si el objetivo se cumplió, a medias o no). Si el resultado falla y el proceso era confuso, el ajuste es aclarar roles o bajar la tarea, no echar a alguien del grupo. Si el resultado sale y el proceso fue gritar, el proyecto no está conseguido del todo: la convivencia también es resultado.

Plan A y desvío al plan B Una línea de cuatro pasos del plan A. Desde el segundo paso sale una rama al plan B si aparece un imprevisto, y las dos ramas vuelven a revisar el objetivo. Plan A Preparar Practicar Anotar Cerrar Imprevisto plan B ya escrito Misma meta, menos medios El plan B no inventa otra actividad peligrosa. Reduce o traslada la misma intención.
El imprevisto no borra el objetivo. Desvía a una versión que ya estaba pensada.

Hoja 3 · Ejemplos resueltos

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1. El circuito que solo entiende una persona

Un grupo quiere un circuito cooperativo. Solo Aina ha pensado las estaciones. El día de la práctica, dos personas no saben su rol y el material se queda en el banco.

  1. Parar y leer el objetivo. El objetivo escrito era «completar el circuito entre todas, sin eliminados». No era «que Aina dirija».
  2. Nombrar el fallo de proceso. Faltan roles visibles y una lista de material. El resultado aún no se juzga: la sesión no ha podido empezar con justicia.
  3. Reconducir una cosa. En tres minutos escriben cuatro roles rotatorios y tachan las estaciones que necesitan material que no está en el banco. No añaden una estación nueva.
  4. Cerrar con dos frases. Autoevaluación de Aina: «no compartí el plan». Coevaluación del grupo: «aceptamos un objetivo que no habíamos leído». La próxima vez el proyecto se lee en voz alta antes de salir del vestuario.

Resultado. El circuito se acorta y se entiende. El objetivo se mantiene. Nadie queda como culpable único.

Ejemplo 2. Se moja el patio a mitad

El proyecto individual de Mateo es repetir un recorrido de coordinación en el patio. A los diez minutos empieza a llover y el suelo resbala.

  1. Proteger. Se sale del patio. Resbalar no es «aguantar el objetivo».
  2. Abrir el plan B. El proyecto ya decía: si el suelo no es seguro, la misma coordinación en el gimnasio o en un pasillo autorizado, sin saltos.
  3. Ajustar el material. Deja el balón si el espacio cubierto es estrecho. La higiene cambia: secar suelas antes de entrar.
  4. Evaluar el resultado con honestidad. Anota «objetivo a medias: menos repeticiones, mismo tipo de tarea, riesgo evitado». No se pone un cero por la lluvia ni se premia por haberse quedado fuera bajo el agua.

Resultado. El proyecto sobrevive porque el imprevisto estaba escrito. La seguridad manda sobre el minutaje.

Hoja 4 · Práctica segura

Práctica (aula, patio o gimnasio autorizado)

  1. Elige un objetivo de una frase para una sesión real del centro. Léelo a otra persona: si no sabe cuándo estaría cumplido, reescríbelo.
  2. Lista el material que ya existe en el aula. Tacha lo que no vas a usar. No añadas compras.
  3. Escribe un imprevisto probable y su plan B en dos líneas. Nombra los roles, aunque el proyecto sea tuyo solo.
  4. Después de ensayar a intensidad moderada, escribe una autoevaluación del proceso y, si hay grupo, una coevaluación de un hecho concreto.

Seguridad: espacio autorizado por el docente, sin pruebas de máximo ni material roto. Fatiga puede ser parte del esfuerzo; dolor, mareo o un pinchazo no lo son: se para y se cubre el rol. Si parece una emergencia, 112.

Glosario

Comprueba · 4 preguntas

Comprueba

1. ¿Qué convierte una actividad en proyecto motor, según esta lección?

2. El material del proyecto debe decidirse…

3. Un plan B bien escrito…

4. Coevaluar el proceso significa…

Cierre

Un proyecto motor del bloque B nombra objetivo, material, higiene, imprevistos y roles. Se autogestiona dentro de la seguridad de la clase. Si algo falla, se redirige con un plan B ya pensado. Autoevaluar y coevaluar miran el proceso y el resultado, con hechos, no con etiquetas.

Reto Profesor

Mi proyecto de una sesión

Escribe en el cuadro un proyecto motor para una sesión real. Incluye: objetivo en una frase, material que ya existe, tres normas de higiene, un imprevisto con su plan B, y los roles (aunque seas solo tú). Cierra con cómo autoevaluarás el proceso y el resultado. No inventes compras ni espacios fuera del centro.

reto_id: bach1-ef-L09