Lección 17 · Economía, Emprendimiento y Actividad Empresarial · 1º Bachillerato
Costes, margen y el umbral de quinientas
Qué vas a aprender
Antes de preguntar si un proyecto «saldrá bien», se puede preguntar cuántas unidades harían falta para cubrir lo que cuesta montarlo y lo que cuesta cada unidad. Esa cantidad es el umbral de ventas. Vas a separar costes fijos y variables, a calcular el margen de una unidad y a obtener el umbral con unos números de ejemplo de clase: fijos 2000, precio 10, variable 6, umbral 500 unidades. Y vas a ver lo que esa cifra no dice: no dice si alguien quiere comprarlas.
Lo que se paga igual y lo que crece con cada unidad
Un coste fijo, en el tramo que estamos mirando, no cambia porque vendas una unidad más o una menos. En el ejemplo de clase el fijo es 2000: puede ser el alquiler del local durante el periodo, un seguro o el mínimo de un servicio que se paga aunque el mostrador esté vacío. No hace falta decidir cuál de esas facturas es. Hace falta ver el comportamiento: si no vendes nada, los 2000 siguen ahí.
Un coste variable sí acompaña a la unidad. Aquí, 6 por cada unidad producida y vendida: materia, envase, el trozo de energía que solo se gasta si esa unidad se hace. Si no hay unidad, no hay esos 6. Si hay diez unidades:
10 × 6 = 60 El coste total del periodo, con Q unidades, es entonces 2000 más 6 por Q. No es una cifra sacada de una empresa real. Es el supuesto con el que vamos a razonar, marcado como ejemplo de clase para que las cuentas se puedan seguir.
La frontera entre fijo y variable no es eterna. Si Q se dispara, quizá haga falta otro local y el «fijo» salte. Por eso el análisis vale en un tramo: el tramo en el que 2000 no cambia y cada unidad añade 6. Fuera de ese tramo, hay que volver a nombrar los costes, no estirar la fórmula por costumbre.
El margen es lo que cada unidad aporta al fijo
El precio del ejemplo es 10 por unidad. De esos 10, 6 se van en el variable de esa misma unidad.
10 − 6 = 4 Esos 4 son el margen unitario: lo que cada unidad vendida aporta para cubrir el fijo y, después, para dejar un resultado. No es el beneficio todavía. El beneficio llega solo cuando los 4 acumulados superan los 2000. Vender por debajo del variable sería aportar un margen negativo: cada unidad empeoraría la cuenta, y el umbral no existiría por mucho que se vendiera.
Con el margen se escribe el resultado del periodo. Ingreso: 10 por Q. Coste: 2000 más 6 por Q. Resultado: 4 por Q, menos 2000. Si Q es cero, el resultado es menos 2000: no has vendido y el fijo sigue. Si Q es pequeña, los 4 no llegan a los 2000 y el resultado sigue en negativo, aunque cada venta «parezca» dejar algo. Parecer no basta. Hay que contar cuántas veces cabe el margen dentro del fijo.
El umbral: 2000 entre 4, y salen 500
El umbral es la Q que deja el resultado en cero. Se busca cuando el margen acumulado iguala al fijo: 4 por Q igual a 2000. Por eso Q es 2000 dividido entre 4.
10 − 6 = 4
2000 / 4 = 500 unidades
También se puede decir así: umbral igual a costes fijos partidos por el margen unitario, y el margen unitario es precio menos coste variable. Las dos frases son la misma cuenta.
Conviene comprobarlo del revés, para no fiarse del cociente solo. Con 500 unidades:
10 × 500 = 5000
6 × 500 = 3000
3000 + 2000 = 5000
5000 − 5000 = 0
El ingreso es 5000. El variable es 3000. El fijo es 2000. Coste total, 5000. Resultado, cero. No se gana y no se pierde. Con 499 unidades faltaría un margen de 4 y el resultado sería menos 4. Con 501, sobrarían 4. Cada unidad por encima de 500 aporta 4 al resultado. Cada unidad por debajo deja 4 sin cubrir.
Lo que el umbral no dice
Quinientas es una condición de cobertura, no una previsión de demanda. El cálculo supone que se venden Q unidades al precio de 10, y pregunta qué Q deja las cuentas a cero. No pregunta si hay quien quiera 500 unidades, ni si las querrá en este periodo, ni si el segmento del que hablamos en marketing cabe en ese número. Se puede tener un umbral bajo y ninguna persona al otro lado del mostrador. Se puede tener demanda de sobra y un umbral inalcanzable porque el fijo es enorme o el margen es ridículo. Son preguntas distintas. Mezclarlas es el error típico: «el umbral sale, luego el proyecto es viable». Viable en la cuenta no es deseado en el mercado.
Tampoco dice si el precio de 10 es aceptable, si el variable de 6 se podrá mantener, ni si producir 500 es compatible con la actividad clave del modelo. No dice nada de la forma jurídica ni de quién responde si, aun así, hay pérdidas. No dice si conviene, en términos éticos o ambientales, fabricar esas 500. Una unidad más mejora el resultado en 4 solo dentro del supuesto: si esa unidad exige un residuo que el proyecto se negó a generar, la cuenta del umbral no autoriza a generarlo. El número no delibera. Delibera quien lo usa.
Y no dice el calendario del dinero. Cubrir costes en el papel del periodo no es lo mismo que tener caja el día que toca pagar el fijo. Esa diferencia no se calcula aquí. Basta saber que el umbral no la resuelve. Para qué sirve, entonces: para negar proyectos cuya cobertura exigiría una Q absurda en el tramo, y para no celebrar una venta suelta cuando todavía no se han cubierto los 2000. Quinientas unidades no son un éxito. Son la línea en la que, si de verdad se cruzan, el ejemplo deja de perder.
Escribe en esta lección
Explica el 500 sin convertirlo en una promesa
En unas 160 palabras explica con tus palabras el ejemplo de clase: fijos 2000, precio 10, variable 6. Calcula el margen y el umbral, y comprueba el resultado con 500 unidades. Después escribe qué no quedaría demostrado aunque el umbral saliera así en un proyecto situado en Castilla y León: al menos la demanda, y otra cosa que la lección dice que el número no decide. No cambies las cifras y no las presentes como datos de una empresa real.